Fuente de la Corredera, a la derecha los bares Sol y La Terraza.Entonces otro tipo de decoración urbana era posible.
Una pequeña coleccion de fotografías antiguas de Béjar, que espero vaya creciendo

Este verano me ocurrió una grata sorpresa al comprar este libro.Como es habitual en mí lo abrí en casa al azar, justo al comienzo del capitulo X. Este capitulo habla del Béjar de los 60,cuando el caudillo realizara su visita a esta ciudad.¿verdad o ficción?. El contenido del capitulo me lo reservo para mi. Lo mejor de todo esto fué indagar sobre su autor.....¡¡ es de Béjar!!. Aquí os pongo una pequeña reseña sobre el.Y agradeceria la informacion que me podais enviar sobre este escritor bejarano, bien en comentarios o bien a angongar@hotmail.com



Coloco tres postales, que por su fecha de edicion se pueden considerar antiguas (vale... lo sé no lo son). Principalmente estan aquí porque son unas fotos , una pequeña parte de un numeroso grupo de ellas que amablemente ha cedido Jesús de VISION fotos y poesia para que las hiciera públicas en este blog.La caracteristica principal de estas postales es que son practicamente exclusivas, pues encontrarlas hoy día (algunas de ellas, claro) sería un peliagudo trabajo.


Estas fotografías son propiedad de Juan Antonio Bejarano, fueron tomadas en el año 1997 antes del derribo total de esa parte de la calle Barrionuevo (curioso nombre, pues siempre fué un barrio muy viejo).Ya casi no nos acordabamos como era esa zona, pues en su lugar edificaron unas viviendas sociales premiadas por su diseño ...¡¡que cosas!! pues a mi no me gustan nada.
Juan Antonio Bejarano ha enviado esta fotografía de un equipo de futbol bejarano, no sabemos de que año es, está dedicada al cuarto jugador por la izquierda, que es el unico que conocemos, fallecido recientemente y que es Vicente Redondo (el de los ultramarinos). A él va dedicada esta foto.Y Juan Antonio muchas gracias por el envío.
Dedico esta fotografía a Doña Bernardina Leonor Garcia Criado, albense de nacimiento, pero bejarana de adopción, pues ha pasado aqui la mayor parte de su vida, repartiendo bondades y caridades a todas las personas que de ella han necesitado (y lo sigue haciendo, g.a.d.), a pesar de los muchos sufrimientos padecidos a lo largo de los numerosos años trascurridos desde que llegó a esta ciudad. Quien la conozca certificará que es cierto lo que digo.